CUATRO DÉCADAS DE PRESENCIA SALESIANA EN CIUDAD REAL

Enlace con Mundo Salesiano: http://www3.planalfa.es/salesianos

 

Un poco de historia
En la Actualidad
Don Bosco

 

Un poco de Historia

Hace más de 40 años que los Salesianos están presentes en Ciudad Real capital. Iniciaron su trayectoria en el año 1962 en la “Escuela-Hogar Sto. Tomás de Villanueva”, con la carga y fama que de antiguo hospicio provincial había tenido y querían ser presencia de una nueva realidad, apostando fuerte por la promoción de los jóvenes pobres y huérfanos, no sólo de la capital, sino también de la provincia y de otros lugares. Su apertura a la juventud ciudadrealeña rompió los moldes antiguos para acoger alumnos externos, junto con el internado que mantenían, y mostrando su oferta social a través de aulas de educación básica y profesional, con talleres de mecánica y carpintería, imprenta, etc. Su mejor carta de presentación lo constituían las fiestas en torno a D. Bosco y María Auxiliadora, con una gran verbena en el patio del colegio, el cine dentro y fuera del colegio, el bar de antiguos alumnos, las excursiones, los deportes...

Cuando estaban a punto de coger las maletas, a los 25 años de su llegada, los Jesuitas les ofrecieron el colegio “Hno. Gárate” que tenía condiciones parecidas a la tarea que estaban desarrollando. Y decidieron trasladarse. La historia salesiana de los comienzos se repetía. Como D. Bosco que, antes de instalarse en el definitivo lugar de sus sueños, tuvo que cambiar varias veces de lugar, “a semejanza de las coles que se transplantan para que se hagan grandes y hermosas”, según la comparación que hacía su colaborador, el teólogo Borel, a los desorientados muchachos del Turín industrial.

 

 En la Actualidad

El actual colegio “Hno. Gárate” acoge a niños y jóvenes de edades comprendidas entre los 3 y los 22 años: Desde Infantil y Primaria con dos líneas, Secundaria con tres, Bachillerato con dos y Ciclos Formativos de Grado Medio y Grado Superior en Formación Profesional Específica, con especialidades de Administrativo, Electricidad y Electrónica, más un curso de Iniciación Profesional. Más de 1.000 alumnos y un plantel de 50 profesores conforman el conjunto escolar de esta Obra salesiana

 Por otro lado, los salesianos atienden también la iglesia de S. Ignacio, en la céntrica plaza de El Pilar, y animan diversas plataformas de educación en el tiempo libre como son: la Escuela Deportiva “D. Bosco”,  el Centro Juvenil “Pozo D. Gil” y el Chiquicentro “D. Bosco”. Con la ayuda de numerosos colaboradores seglares, los salesianos ofrecen un amplio abanico de posibilidades formativas y actividades para el tiempo de ocio y diversión con talleres, excursiones, campamentos, etc., siguiendo el estilo de su fundador.

La Familia Salesiana de Ciudad Real está compuesta por otros grupos como la Asociación de Antiguos Alumnos del colegio, la Asociación de María Auxiliadora, un grupo incipiente de Cooperadores y un abundante número de colaboradores y bienhechores, según los diversos ámbitos y tareas que realizan.

Coincide también este año, en que D. Rafael Torija, nuestro obispo, concluye su ministerio episcopal tras más de 25 años ejerciéndolo en nuestra diócesis. Por este motivo y con profundo agradecimiento, la Familia Salesiana va a celebrar en la catedral con él la fiesta de San Juan Bosco. Niños, jóvenes y adultos se reunirán en este recinto para cantar a quien fue declarado “Padre y Maestro de la Juventud” por Juan Pablo II en el año 1988, centenario de su muerte.

D. Bosco sigue fascinando a los jóvenes y al pueblo sencillo por las simpáticas anécdotas de su vida, sus magistrales dotes educativas, su atracción y simpatía para hacer de cada educando una persona honrada y con valores, desde sus opciones de fe y de vida.

 

Don Bosco

Pocos educadores y santos se han dedicado a los jóvenes tan apasionadamente como D. Bosco, hasta agotar sus fuerzas y quebrar su salud. “Hasta desgastarse como un vestido viejo”, según palabras del médico de las últimas horas. Su Sistema Preventivo es la gran herencia que ha dejado como legado pedagógico. Por este motivo, no estará lejos el día en que sea declarado Doctor de la Iglesia. Pues  no tenía límites en su ingenio y creatividad: lo mismo hacía malabares que teatro, enseñaba música o hacía un traje, escribía libros o enseñaba matemáticas e historia, se entrevistaba con el Papa o hablaba con grandes personalidades de la vida social. Todo era poco para ayudar a sus jóvenes. Lo importante es que ellos fueran felices y estuvieran siempre alegres, que se sintieran queridos y  alejados de cualquier tipo de vicio o medio que los deshumanizara a nivel moral y social. Por ellos hablará con los patronos y firmará los primeros contratos de la historia sindical... , abrirá talleres y creará escuelas, fundará dos congregaciones religiosas y enviará misioneros a América del Sur.

D. Bosco vivió en un contexto muy difícil, en la Italia decimonónica. Época de revueltas callejeras y revoluciones políticas y patrióticas, anticlericalismo y carestías de todo tipo tras las guerras napoleónicas. Tiempos de convulsión social y descontento, con ingentes movimientos migratorios de los pueblos a las ciudades y al extranjero. Las calles se abarrotaban de marginación y D. Bosco fue capaz de dar respuesta a lo que las autoridades eran incapaces de afrontar. Por ello, ha sido uno de los grandes personajes que más ha contribuido a hacer realidad la doctrina social de la Iglesia, anticipándose a los principios de su formulación. Cuando León XIII publica la encíclica Rerum novarum en 1891, D. Bosco ya ha muerto pero nadie podrá decir que la Iglesia no ha hecho nada por el mundo obrero. D. Bosco es uno de los más hermosos botones de muestra de esta labor social. Hasta el mismo dirigente chino, comunista, Mao Tse Tung, elogiará y reconocerá su tarea diciendo en sus arengas: “Honrarás a Juan Bosco que se preocupó de los obreros y los pobres”. 

D. Bosco es un santo que ha traspasado los límites de su pequeña Italia. Es un hombre universal que está presente en las obras que los Salesianos, Hijas de María Auxiliadora y todos los miembros de esta gran familia han ido sembrando en el centenar de países donde están presentes. En Castilla-La Mancha han superado el medio siglo con las obras de Guadalajara y Puertollano, cuyo aniversario están celebrando este año. Con ellos nos alegramos y brindamos para que D. Bosco siga vivo entre nosotros.

José R. Ramírez.

Volver a Menú Principal